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guia lactancia

La lactancia materna es la forma más natural de alimentar al bebé. Proporciona toda la nutrición que el bebé necesita durante los primeros seis meses de vida, satisface su hambre y sed al mismo tiempo. También ayuda a crear un vínculo de amor entre la madre y su bebé.

La leche materna tiene varios beneficios de salud para el bebé:

  • Contiene todos los nutrientes que necesarios durante los primeros seis meses.
  • Satisface la sed del bebé.
  • Ayuda a su buen desarrollo.
  • Ayuda al bebé a resistir infecciones y enfermedades, incluso en el futuro.
  • Reduce el riesgo de obesidad en la infancia y en la edad adulta.
  • Contiene una variedad de factores que protegen al bebé mientras su sistema inmunológico aún se está desarrollando.

La lactancia materna también tiene muchos beneficios para las madres. No solo es conveniente, económico y siempre está disponible, sino que también:

  • Reduce el riesgo de hemorragia inmediatamente después del parto.
  • Reduce el riesgo de cáncer de mama y ovario.
  • Es gratis.
  • Prolonga la cantidad de tiempo antes de que vuelva la menstruación.
  • Fortalece el vínculo madre/hijo.

Por lo general, puedes comenzar a amamantar al bebé dentro de la primera hora más o menos del nacimiento de su bebé.

La primera leche se llama calostro. Esta leche es bastante espesa y puede tener un color amarillento. Es muy rica en proteínas y anticuerpos fundamentales para el bebé. La leche materna madura reemplaza gradualmente al calostro en los primeros días después del nacimiento.

Lo ideal, es mantener un contacto íntimo de piel con piel inmediatamente después del parto. Si sostienes a tu bebé contra tu pecho por un tiempo, hay una buena posibilidad de que encuentre el pezón y comience a alimentarse sin ayuda.

La clave para una lactancia exitosa es una postura cómoda y un buen agarre.

Si el bebé se agarra bien al pecho, es menos probable que experimentes problemas de lactancia, como pezones agrietados, y tu bebé obtendrá mayor cantidad de leche.

Hay muchas maneras diferentes de colocar y sujetar al bebé para amamantar, pero aquí tienes algunos consejos generales:

  • Siéntate cómodamente con la espalda y los pies apoyados: puedes estar completamente erguida o puede que prefieras recostarte un poco.
  • Coloca al bebé contra tu pecho con la nariz a nivel del pezón.
  • Asegúrate de sostener el cuello y los hombros del bebé con la mano, pero no sostengas su cabeza, permítele encontrar la mejor posición para agarrarse al pecho.
  • Lleva al bebé hasta tu pecho, no el pecho al bebé.
  • Roza suavemente la boca del bebé con la parte inferior de la areola; esto generalmente hará que abra mucho la boca.
  • Cuando abra la boca, llévalo rápidamente al pecho para que tome una buena bocanada de tejido mamario.

Las señales de que tu bebé está bien agarrado son:

  • El mentón del bebé debe estar metido dentro de tu pecho, y su boca debe estar abierta con el labio inferior curvado hacia atrás.
  • La nariz del bebé debe estar despejada.
  • No debería haber ruido de chasquido durante la succión.
  • No debe haber dolor en los pezones, pero es posible que sientas una sensación de estiramiento a medida que el pezón se ajuste a la lactancia.

¿Con qué frecuencia se alimentará mi bebé?

Durante la primera semana de vida, la mayoría de los bebés desarrollarán gradualmente un patrón de alimentación de ocho a doce veces al día en un período de 24 horas. Debes alimentar al bebé a demanda, es decir, cada vez que muestre signos de hambre.

Sabrás que su bebé está recibiendo suficiente leche si:

  • Se está alimentando al menos 8 veces al día.
  • Moja unos 5-6 pañales al día.
  • Tiene 2 o más evacuaciones intestinales blandas o con secreciones por día durante las primeras 6 semanas de vida (los bebés tienen menos deposiciones una vez que alcanzan las 6 semanas).
  • Está ganando peso y creciendo.
  • Está saludable, alerta cuando está despierto, y razonablemente satisfecho.

Producción de leche

Cuando se trata de amamantar, la producción equivale a la demanda. Mientras más alimentas al bebé, más leche producirá tu pecho. Algunos consejos para establecer y mantener un buen suministro de leche incluyen:

  • Deja que el bebé se alimente hasta que deje de chupar y tragar y suelte el pecho, y luego ofrécele el otro.
  • Dale el pecho a demanda, incluida la noche.
  • Evita usar biberones, ya que esto reduce la necesidad del bebé de succionar del pecho y reduce el suministro de leche.
  • Evita el uso de chupetes/chupas.

La lactancia materna es natural, pero también es un proceso de aprendizaje para ti y tu bebé. A veces los problemas se desarrollan. No tengas miedo de pedir ayuda y asesoramiento siempre que lo necesites a la matrona, pediatra o asesores de lactancia.

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