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El líquido amniótico rodea y protege al bebé durante todo el embarazo y contribuye a su desarrollo.

Desde los primeros días de gestación, el líquido amniótico aumenta hasta la semana 32. En ese momento se queda estabilizado en unos 800 mililitros, y es partir de la semana 37 a 40 cuando empieza a disminuir de forma natural. Cuando la cantidad de líquido amniótico es insuficiente para la edad gestacional, se le llama oligohidramnios.

Pérdida de líquido amniótico durante el embarazo

Durante el embarazo, la pérdida de líquido amniótico puede ser ocasionada por:

  • Infecciones
  • Ruptura de membranas
  • Defectos en los riñones
  • Anomalías fetales
  • Trastornos alimentarios de la madre
  • Disfunción placentaria, etc.
  • También si el feto tiene problemas renales u urinarios, y no produce la cantidad suficiente de orina, ya que hay que tener en cuenta que ésta es una parte importante del contenido del líquido amniótico.

Síntomas para detectarlo:

  • Si se sienten pequeñas pérdidas y se moja la ropa interior de forma constante o cuando se realizan algunos movimientos. Es fácil confundirlo con orina (olor) o flujo (deja resto). En las farmacias venden test caseros que pueden detectar esas pérdidas.
  • Si se deja de notar los movimientos del feto.

A través de los ultrasonidos se diagnóstica el oligohidramnios o pérdida de líquido y se comprueba si el saco amniótico es menor de lo que debería. El médico valora la gravedad y la edad gestacional y si es necesario suministrar líquido por vía oral o intravenosa e incluso por amnioinfusión (método para prevenir o aliviar la compresión del cordón umbilical durante el trabajo de parto y minimizar el riesgo de aspiración de meconio). Cuando la pérdida de líquido amniótico se produce al final de la gestación, lo habitual es que se induzca el parto.

Si crees que tienes pérdidas de líquido amniótico en cualquier momento del embarazo debes acudir al médico. Ya que puede ser un riesgo para el feto que podría estar desprotegido o estar recibiendo poco alimento y oxígeno. El oligohidramnios no lo puedes prevenir, pero tú médico lo controlará durante todo el embarazo.
En el caso de que el médico confirme que tienes esas pérdidas, lo más probable es que te recomienden reposo, una buena alimentación, ingerir suficiente agua, evitar el tabaco y por supuesto debes acudir al médico en caso de que dejes de no notar al bebé o si tienes indicio de parto prematuro.

Nota: Polihidramnios es el exceso de líquido amniótico que rodea al feto.

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