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Probablemente no te diste cuenta en el momento que comenzó tu embarazo. Dos diminutas células se unieron y empezaron a multiplicarse, especializándose en la piel, los huesos, los órganos internos, los músculos, todo ello formando un nuevo ser que conocerás en nueve meses, muy parecido a sus padres, pero con su propia identidad.

fecundación-embarazo

Los ovarios y el útero están unidos por las trompas de Falopio. Cada mes, la mucosa del útero se preparara para poder concebir. Los vasos sanguíneos aumentan, se almacenan nutrientes y los tejidos se enriquecen. A mitad del ciclo los ovarios liberan un óvulo con el fin de que sea fecundado por un espermatozoide. Ésta unión se produce en la trompay desde allí va avanzando hasta el útero, donde se implantará y se desarrollará. En el caso de que no se produzca la fertilización, el lecho uterino se desprende y es expulsado mediante la menstruación.

Una mujer nace con varios millones de óvulos en los ovarios. Cuando llega la pubertad el número habrá disminuido hasta medio millón. Cada mes un óvulo es elegido, y las células que lo rodean se encargan de nutrirlo, madurarlo y protegerlo hasta que esté preparado, El óvulo no puede moverse por sí mismo. Así, que una vez es lanzado del ovario cuenta con la ayuda de los cilios, que tratan de conducir al óvulo hasta la trompa de Falopio. A continuación contracciones musculares y corrientes de líquido se encargan de que el óvulo llegue hasta el útero. Este recorrido lo hace en pocas horas y una vez ha llegado se queda en espera.

Un espermatozoide es mil veces más pequeño que un óvulo. El espermatozoide puede moverse por sí mismo, las sacudidas de su cola lo impulsan hacia adelante a un promedio de 15 cm por hora.

Los espermatozoides son producidos a diario por los testículos. Estos crecen, maduran y se almacenan. Cuando se realiza el acto sexual, se mezclan con otras sustancias formando el semen, y millones de ellos son eyaculados, pero solo uno puede llegar a unirse al óvulo.

El óvulo puede durar unas 48 horas desde que comienza su recorrido desde del ovario hasta el útero. Por su parte, los espermatozoides tienen una vida media de 72 horas (dentro del cuerpo de la mujer).

Una vez se produce la eyaculación, millones de espermatozoides comienzan una carrera en la que muchos se pierden. Solo un diez por ciento llega al extremo del útero, donde se abre la trompa de Falopio. La mitad de ellos se introducen en un conducto vacío y el resto llegan al apropiado que les conduce hasta el óvulo. Todos luchan para romper las defensas del óvulo, que está muy bien protegido. El núcleo del óvulo contiene la dotación de cromosomas y el alimento necesario para la vida del embrión.

El espermatozoide tiene que lograr llegar hasta el núcleo, por lo que tiene que disolver la capa externa del óvulo y abrir un camino a través de las células foliculares. Solo un espermatozoide consigue pasar y en ese momento el óvulo se cierra impidiendo el paso de los demás.

Una vez el espermatozoide entra en el núcleo central del óvulo, las dos células quedan unidas. Las dos series de cromosomas, 23 del hombre y 23 de la mujer, forman una sola célula de 46 cromosomas llamada cigoto. En este momento comienza una nueva vida.

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