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¿Qué es la preeclampsia?

La preeclampsia es una afección que comúnmente se presenta en el embarazo, pero también puede ocurrir en ocasiones después del parto. Se caracteriza por presión arterial alta y daño a otros órganos, como los riñones. La preeclampsia es una afección grave que puede provocar complicaciones peligrosas para las mujeres embarazadas y sus bebés.

La causa exacta, sin embargo, no se conoce. Los investigadores sospechan que puede implicar problemas con el desarrollo de los vasos sanguíneos entre la placenta y el útero, lo que a su vez provoca una reacción en los vasos sanguíneos de una mujer embarazada.

¿Cuáles son los síntomas de la preeclampsia?

La preeclampsia generalmente comienza después de la semana 20 de embarazo. En raras ocasiones, puede presentarse antes en el embarazo o incluso después del parto. La condición puede ocurrir en mujeres que previamente tenían presión arterial normal.

El primer signo de preeclampsia es un aumento anormal de la presión arterial. Esto se define como un aumento de la presión arterial mayor o igual a 140/90 que persiste durante más de unas pocas horas.

Su médico revisará su presión arterial en cada chequeo del embarazo. Si sospechan preeclampsia, su médico puede realizar las pruebas adecuadas para confirmar y tratar el diagnóstico.

Otros síntomas de la preeclampsia incluyen:

  • Dolores de cabeza severos.
  • Exceso de proteínas en la orina, que es un signo de problemas renales.
  • Mareo.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Visión borrosa.
  • Pérdida temporal de la visión.
  • Dolor abdominal superior.
  • Disminución de la producción de orina.
  • Hinchazón de la cara y las manos.

La preeclampsia ocurre en alrededor del 5 al 8 por ciento de los embarazos. Debido a que se cree que la preeclampsia es el resultado de los problemas desarrollados por el embarazo, el parto y la placenta son el tratamiento recomendado para detener la progresión y resolver la afección.

Su médico discutirá los riesgos y beneficios con respecto al momento del parto, teniendo en cuenta qué tan avanzado está su embarazo y qué tan grave se ha vuelto su preeclampsia. Dado que la preeclampsia puede ser potencialmente mortal, su médico puede optar por provocar el parto antes de tiempo para evitar más complicaciones.

¿Qué complicaciones pueden surgir durante el parto?

Si recibe un diagnóstico de preeclampsia, su médico puede decidir inducir el parto. Es probable que tenga un parto vaginal, aunque cuanto antes esté en el embarazo, mayor será la probabilidad de que necesite un parto por cesárea porque su cuello uterino no estará listo para dilatarse.

Si su presión arterial alta empeora, puede llevar a varias complicaciones potencialmente mortales. Las complicaciones que pueden surgir para la madre durante un parto incluyen:

  • Sangrado en el cerebro, o apoplejía hemorrágica.
  • Convulsiones.
  • Coma.

Síndrome de HELLP, que causa niveles elevados de enzimas hepáticas y niveles bajos de plaquetas, lo que puede provocar daños permanentes en el sistema nervioso, los pulmones y los riñones.

Cuando la preeclampsia causa convulsiones, se llama eclampsia. Los bebés no nacidos pueden asfixiarse durante la convulsión de una madre, y aproximadamente uno de cada 14 de estos bebés puede morir. Además, las madres que sufren un accidente cerebrovascular debido a la preeclampsia pueden tener daño cerebral permanente o incluso la muerte.

La preeclampsia también puede afectar a su bebé, especialmente durante el estresante proceso de parto. Las complicaciones que pueden surgir para el bebé durante el parto incluyen:

  • Deterioro del flujo de sangre y oxígeno a través de la placenta.
  • La placenta que se desprende del útero demasiado pronto, o desprendimiento de la placenta.
  • Complicaciones asociadas con la prematuridad, como problemas respiratorios debidos a pulmones poco desarrollados.
  • Muerte.

¿Cuál es la perspectiva para las personas con preeclampsia?

Los trastornos hipertensivos son la tercera causa de muerte de las madres durante el embarazo y el parto. El riesgo de muerte es menor en países como Estados Unidos. El riesgo de muerte o daño cerebral también es menor a medida que la preeclampsia temprana se diagnostica y se maneja adecuadamente.

El seguimiento estricto en un hospital y la administración de medicamentos también reduce el riesgo de muerte o daño cerebral. Lo más importante que puede hacer es tener cuidado prenatal temprano y regular para minimizar el riesgo de complicaciones para usted y para su bebé, ya que esto ayuda a su médico a realizar un diagnóstico antes.

Los bebés que nacen prematuramente debido a la preeclampsia también pueden experimentar numerosos problemas de salud a largo plazo, dependiendo de la fecha en que nacieron. Éstos incluyen:

  • Trastornos de aprendizaje.
  • Discapacidades físicas.
  • Parálisis cerebral.
  • Epilepsia.
  • Sordera.
  • Ceguera.

El parto es el tratamiento recomendado para detener la progresión de la enfermedad y llevar a la resolución. El momento del parto se basa en la gravedad de la enfermedad y la edad gestacional de su bebé.

Después del parto, su presión arterial debe volver a la normalidad en unos días o semanas. Su médico le recomendará un seguimiento cercano al posparto hasta su resolución.

¿Cómo se pueden prevenir las complicaciones?

Si su preeclampsia es grave, o ha progresado a eclampsia o HELLP, el primer paso para prevenir complicaciones es dar a luz al bebé tan pronto como sea posible.

Un medicamento conocido como oxitocina se usa típicamente para comenzar el parto. Funciona estimulando el útero para que se contraiga. Se puede administrar una anestesia epidural o de otro tipo para controlar el dolor. Sin embargo, las mujeres con bajos recuentos de plaquetas pueden no tener una epidural. Su médico le ayudará a decidir qué analgésico es mejor para usted.

Durante el trabajo de parto, el manejo de la preeclampsia involucra medicamentos que ayudan a estabilizar la presión arterial y previenen las convulsiones. El sulfato de magnesio se puede inyectar para prevenir las convulsiones.

El personal del hospital controlará continuamente sus reflejos de rodilla después de recibir sulfato de magnesio. La pérdida de los reflejos de la rodilla es el primer signo de hipermagnesemia o niveles elevados de magnesio en la sangre, lo que puede provocar parálisis respiratoria y paro cardíaco si no se controla.

Su proveedor de atención médica puede administrarle medicamentos antihipertensivos, para disminuir la presión arterial gradualmente. También se le puede dar oxígeno.

Su médico controlará su condición y la de su bebé. Si comienza a experimentar sangrado severo, anemia o niveles bajos de plaquetas, es posible que necesite una transfusión de sangre.