Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

Los mitos sobre el embarazo pueden variar de una generación a otra y de una región a otra. Tal vez los mitos que tu abuela en España asegura que son ciertos difieran de lo que cree tu tía en Alaska.

embarazo-mitos

Los siguientes son algunos de los mitos más comunes sobre el embarazo:

Mito: Ponerse de cabeza después de tener relaciones sexuales puede aumentar la probabilidad de quedar embarazada.

Realidad: Algunos expertos dicen que acostarse durante 20 ó 30 minutos después de tener relaciones sexuales puede aumentar la probabilidad de concebir porque de esta manera los espermatozoides se mantienen dentro del cuerpo, pero no se ha demostrado que ponerse de cabeza ayude a la concepción.

Mito: La forma y altura del vientre pueden indicar el sexo del bebé.

Realidad: La creencia popular que afirma que si el vientre de la futura mamá está bajo, es un niño, y si está alto, una niña, simplemente no es verdad. La forma y altura del vientre están determinadas por el tono muscular y uterino y por la posición del bebé. Por esto, es posible que alguien crea que tu bebé es un varón al ver que tienes el vientre bajo, cuando en realidad el bebé simplemente ha descendido hacia la pelvis porque se acerca el día del parto.

Mito: La frecuencia cardíaca fetal puede indicar el sexo del bebé.

Realidad: La frecuencia cardíaca fetal normal varía entre 110 y 160 latidos por minuto, aunque hay quienes creen que si la frecuencia es más rápida (normalmente, superior a 140 lpm), el bebé será una niña y que si es más lenta, será un niño. Pero no ha habido estudios que demostraran de manera concluyente que la frecuencia cardíaca sea un indicador del sexo del bebé. De todas formas, la frecuencia cardíaca del bebé probablemente variará de una visita prenatal a otra, en función de la edad del feto y su nivel de actividad en el momento de la visita.

Mito: La forma y lo regordete de la cara durante el embarazo pueden indicar el sexo del bebé.

Realidad: Cada mujer aumenta de peso de forma diferente durante el embarazo, y todas experimentan distintas alteraciones de la piel. Si te dicen que tendrás una niña a juzgar por tu cara rolliza y sonrosada, es posible que tengan razón, pero es igualmente posible que se equivoquen.

Volver