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Inducción al Parto Y Ruptura Artificial de la Membrana

Cuando existen riesgos para la madre, el bebé o ambos, es necesario inducir o provocar el parto.

Las causas más frecuentes para inducir el parto son: preeclampsia, eclampsia, diabetes, rotura prematura de membranas de más de 24 horas, retraso de crecimiento intrauterino, si hay sospecha de infección en el líquido amniótico (corioamnionitis), disminución de líquido amniótico en la bolsa, muerte fetal, feto con malformaciones o enfermedades, cuando se supera la fecha de parto y salud del bebé.

Existen varios casos en los que la inducción del parto está contraindicado: Placenta previa, feto mal colocado, cordón umbilical por delante de la cabeza, infección activa de Herpes genital, antecedente de cirugía previa en el útero (no incluye haber tenido cesárea), si se sospecha que el bebé es grande y que no puede nacer por vía vaginal.

Si el médico decide inducir el parto, lo más probable es que primero rompa las membranas, acción que en muchas ocasiones desencadena el parto. Si no es así se usan medicamentos como la oxitocina para desencadenar o reforzar las contracciones.

Ruptura artificial de la membrana

El saco amniótico puede romperse naturalmente antes o durante el parto. Mientras que la membrana permanece en su sitio, la banda llena de líquido protege la cabeza del bebé contra la presión de la pared y del cuello uterino.

Cuando la salud del bebé está en peligro y necesita vigilancia fetal interna, es probable que se tenga que romper el saco amniótico y sacar el líquido durante el parto. Este procedimiento se llama Amniotomía, o ruptura artificial de las membranas fetales. Y se realiza con mucho cuidado, utilizando instrumentos especiales.

En ausencia de la banda llena de líquido, la cabeza del bebé presionará directamente sobre el cuello uterino, por lo que las contracciones se sentirán más fuertes.

Para combatir esos dolores te recomendamos que practiques técnicas de relajación y respiración y que trates de cambiar de posición. La ventaja de las contracciones fuertes es que pueden acortar el parto.

La Amniotomía presenta algunos riesgos para la salud de la madre y la del bebé. Existe el riesgo leve de infección después que se rompa la membrana amniótica, particularmente si las membranas fetales se rompieron muchas horas antes del nacimiento. También existe el riesgo de que el cordón umbilical se presione contra la pared del útero e interfiera con el suministro de oxígeno del bebé, causándole sufrimiento fetal.

La Episiotomía - Consejos para Evitarla

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