descanso gestacion

Es muy importantes que descanses y duermas bien durante todo el embarazo.

Hay una serie de molestias, síntomas y cambios en el cuerpo que te impedirán dormir y descansar bien durante el embarazo, ocasionándote fatiga y cansancio.

Los cambios hormonales que se producen al principio del embarazo pueden afectar al sueño. Por ejemplo, el aumento de la progesterona durante el primer trimestre provoca somnolencia durante el día, pero también puede causar interrupciones del sueño por la noche. Se cree que el estrógeno causa inestabilidad en los ciclos de sueño.

La hipersensibilidad de los senos y otros dolores del embarazo pueden dificultar la búsqueda de una posición cómoda para dormir. Para aliviar este problema, intenta dormir de lado.

A medida que el bebé crece, aumenta la presión sobre la vejiga. Esto hace que se orine con más frecuencia. La necesidad de orinar puede despertarte varias veces por la noche.

Cuando son graves, las náuseas matutinas pueden hacer que te levantes de la cama más temprano por la mañana. Los vómitos también pueden disminuir tu ingesta nutricional, y la reducción de su consumo habitual de cafeína puede aumentar tu sensación de fatiga.

La ansiedad y el estrés causados por el embarazo pueden provocar insomnio.

En general, los trastornos del sueño son menos frecuentes durante el segundo trimestre. Los niveles hormonales disminuyen, al igual que la fatiga y las náuseas. Además, a medida que el útero y el bebé ascienden en el vientre, la presión sobre la vejiga disminuye y sientes menos necesidad de orinar.

El útero en expansión está presionando el estómago e intestinos. Esto puede causar acidez.

Como las fases de sueño REM son más frecuentes, puedes tener más sueños y pesadillas, que a veces parecen muy reales. Cuanto más a menudo te despiertes, más fácil será recordar tus sueños.

lista nacimiento

Ya en el tercer trimestre...

  • El crecimiento del bebé y el aumento de la barriga pueden causar dolor de espalda, dolores musculares y malestar general.
  • La acidez y el reflujo también pueden alterar el sueño.
  • Las articulaciones y los ligamentos se vuelven más flexibles a medida que el cuerpo se prepara para el parto. Estos cambios pueden dificultar la búsqueda de una posición cómoda para dormir.
  • La congestión nasal y la presión del útero sobre el diafragma provocan a veces ronquidos. Algunas mujeres incluso experimentan apnea del sueño durante el embarazo. Sin embargo, la apnea del sueño y los ronquidos pueden ser síntomas de otro trastorno del embarazo. Si tienes problemas para dormir durante el embarazo, habla con tu médico o matrona.
  • También puedes experimentar calambres en las piernas. Esto puede deberse al aumento del flujo sanguíneo en las piernas, que afecta a los músculos y los nervios. También puede estar causada por niveles bajos de hierro, ácido fólico (vitamina B9) o calcio.

Las noches más largas (8-10 horas), las siestas, una dieta equilibrada, una buena hidratación y el ejercicio pueden ayudar a conciliar el sueño.

En caso de duda, consulta con tu médico.

Las mejores posiciones para dormir

La mejor posición para dormir durante el embarazo es de lado.

  • Túmbate en el lado en el que te sientas más cómoda. Algunos expertos recomiendan el lado izquierdo, ya que así se reduce la presión arterial y se favorece un buen flujo sanguíneo hacia los órganos y el bebé.
  • Mantén las piernas dobladas y coloca una almohada entre ellas.
  • Utiliza una almohada para embarazadas.
  • Cuando estés de lado, coloa una almohada debajo del abdomen para soportar el peso de la barriga.
  • Evita dormir boca arriba a partir de la semana 24. En esta posición, el útero presiona ciertos vasos sanguíneos, lo que puede disminuir el transporte de nutrientes y oxígeno a tu bebé. Esta posición también puede causar dolor de espalda y molestias en el sistema digestivo. No te preocupes si te despierta así. Sólo cambia tu posición.
  • A medida que avanza el embarazo, a algunas mujeres les resulta difícil dormir boca abajo. Sin embargo, es seguro dormir en esta posición si se está cómoda.

Fatiga en el embarazo

Durante el embarazo, ciertos factores pueden hacer que te sientas cansada. Por ejemplo, es posible que algunas mujeres no tomen suficiente hierro o no beban suficiente agua. Otros pueden tener que adaptarse a beber menos café.

Para reducir esta sensación de fatiga, puedes:

  • Dormir más horas por las noches o hacer siestas
  • Cambiar tu alimentación para controlar mejor las náuseas.
  • Asegúrate de que tomas suficiente hierro.
  • Bebe más líquidos.

Síndrome de piernas inquietas en el embarazo

Durante el tercer trimestre, el sueño puede verse perturbado por el síndrome de las piernas inquietas.

A continuación, te indicamos algunas medidas que puedes tomar para mejorar la comodidad:

  • No te resistas a mover las piernas, doblarlas o estirarlas cuando sientas el impulso.
  • Haz algunos estiramientos o yoga.
  • Toma un baño templado y masajea tus piernas antes de acostarte para ayudarte a relajarte y dormir.
  • Puedes sentarte y elevar las piernas para reducir la sensación de pesadez en las piernas.
  • Asegúrate de que tu dieta es equilibrada y satisface tus necesidades de hierro, ácido fólico (vitamina B9) y calcio durante el embarazo.

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