estres ansiedad

El embarazo no solo causa enormes cambios físicos en tu cuerpo, sino que también puede tener un impacto en tu salud emocional. Si experimentas ansiedad y estrés durante el embarazo, no dudes en solicitar ayuda a tu médico.

¿Por qué me siento estresada?

Es completamente normal sentir felicidad y alegría durante el embarazo pero también tener momentos de preocupación o miedo. El embarazo y el tener un bebé cambian la vida, por lo que es natural experimentar variedad de sentimientos.

No solo eso, las hormonas del embarazo que inundan tu cuerpo pueden hacerte más emocional.

Sin embargo, si te sientes constantemente estresada y fuera de control o tienes ataques de pánico, por favor no sufras en silencio. Consulta con tu médico de cabecera o matrona que podrá ofrecerte apoyo y asesoramiento.

¿Cuáles son los síntomas del estrés en el embarazo?

Los síntomas del estrés y la ansiedad varían según cada mujer, pero los más comunes son:

  • Dificultad para dormir.
  • Pérdida de apetito.
  • Dolores de cabeza.
  • Dolor de barriga.
  • Bajo estado de ánimo.
  • Baja autoestima.
  • Irritabilidad.
  • Angustia.
  • Dificultad para concentrarse.

¿Podría ser depresión?

La diferencia entre el estrés y la depresión a veces es difícil de detectar, pero existen diferencias clave.

Los síntomas de la depresión pueden incluir:

  • Alejarse de otras personas, aislamiento.
  • Sentirse triste y llorosa.
  • Sentirse vacía y adormecida.

Si crees que podrías estar sufriendo de depresión, habla con tu médico o matrona lo antes posible, ellos podrán diagnosticarlo y tratarte si es necesario.

El estrés materno: ¿un riesgo para el bebé?

Todas las mujeres embarazadas experimentan algo de ansiedad durante el embarazo. Sin embargo, las mujeres que viven el embarazo en un entorno especialmente estresante tienen más probabilidades de ver las consecuencias en su hijo. Por ejemplo, algunos estudios han demostrado una relación entre el nivel de estrés de la madre y el desarrollo cerebral de su hijo. También se han observado efectos en la capacidad de atención, el comportamiento, el peso y el sistema inmunitario de los niños cuyas madres están sometidas a mucho estrés. Por eso es importante ayudar a las mujeres embarazadas a tener un embarazo tranquilo y apacible.

Cómo manejar el estrés y la ansiedad en el embarazo

No sufras en silencio

  • Guardártelo todo sólo empeorará las cosas, mientras que hablar de tus sentimientos te ayudará a aliviar tu ansiedad.
  • Habla con amigos, tu pareja o matrona.
  • También puedes obtener ayuda y consejos de otras madres que conozcas en las clases de preparación al parto.

Dejar ir

Elimina o abandona las actividades que no son esenciales. Para ello, determina tus necesidades inmediatas y las que pueden esperar. Piensa primero en tu propio bienestar antes de preocuparte por el de los demás.

Además, asegúrate de poner en lo alto de tu lista de prioridades las cosas sobre las que puedes hacer algo y trata de no preocuparte por las cosas que están fuera de tu control. La sensación de control mejora la autoestima. Por último, fíjate objetivos realistas.

lista nacimiento

Sé amable contigo misma

  • Cuida bien de tu cuerpo y tu bienestar mental también mejorará.
  • Come alimentos saludables, bebe mucha agua y realiza un poco de ejercicio: una caminata rápida o un trote suave pueden hacer maravillas.

Descansa mucho y toma tiempo para ti

  • ¡El embarazo es agotador! Es importante tomar una siesta durante el día y tumbarse o sentarse con las piernas en alto.
  • Tómate tiempo para ti. Puedes leer, dar un paseo o darte un largo baño templado, por ejemplo. Limita las tareas domésticas si es posible, y si ya tienes hijos, haz que los cuiden de vez en cuando. Pide ayuda a tus seres queridos para poder disfrutar de un momento de relax. Todo te parecerá más fácil si estás descansada. En el trabajo, intenta poner los pies en alto y relajarte durante la pausa para comer.

Muévete, come y duerme bien

Puede parecer un pequeño consejo, pero el ejercicio, la dieta y el sueño pueden tener un gran impacto en cómo te sientes.

Comer bien durante el embarazo es una buena forma de cuidar la propia salud. Comer bien te ayudará a sentirte menos cansada y a tener más energía. Así que asegúrate de hacer tres comidas al día, según tu hambre. Come una variedad de alimentos: frutas, verduras, cereales integrales y fuentes de proteínas (legumbres, tofu, huevos, frutos secos y semillas, carne y aves de corral, pescado, productos lácteos).

Los estudios han demostrado que el ejercicio reduce el riesgo de depresión y aumenta la autoestima. Se recomienda que las mujeres embarazadas realicen al menos 150 minutos de actividad física de intensidad moderada a la semana, divididos en 3 sesiones.

Por último, el sueño es muy importante durante el embarazo. Los estudios han demostrado que las mujeres que duermen menos de 6 horas por noche durante el último mes de embarazo tienen más probabilidades de sufrir complicaciones durante el parto.

Trata de entender qué está causando tu estrés

A veces no hay una respuesta fácil, pero piensa un poco. Podría ser algo determinado o una acumulación de muchas cosas pequeñas. Â¿Problemas en el trabajo? ¿Una vida social ocupada? ¿El miedo a dar a luz? ¿Responsabilidades que te resulta difícil mantener? Identificar las áreas que te causan estrés e intentar crear un equilibrio debería ayudar a tu bienestar general.

Participar en clases prenatales

Es normal que te preocupe el parto o la llegada de tu bebé. Para prepararte, apúntate a clases prenatales. Podrás hacer cualquier pregunta y comentar tus dudas y dificultades con otras futuras madres.

Prepárate para el nacimiento

Cuando estás embarazada hay mucha incertidumbre en torno al parto y lo que sucede una vez que el bebé finalmente llega.

Para algunas mujeres, la falta de control puede causar estrés y ansiedad. Habla con tu médico o matrona sobre el parto y comienza a planear la llegada de tu bebé.

Realiza una lista de todas las cosas que necesitas para el bebé y vete comprando y organizando poco a poco y con tiempo.

Tomar el control debería aumentar tu confianza y ayudar a eliminar los sentimientos de estrés y ansiedad.

Pedir ayuda

Tanto si estás preocupada por tu futuro papel de madre como por la salud de tu bebé, recuerda que no estás sola. No tengas miedo de compartir tus sentimientos con tu pareja, tus amigos, tu familia, tu médico o matrona. Hablar de tus preocupaciones te hará sentir mejor.

Tus amigos y familiares también pueden ser de gran ayuda, ya sea para aliviarte de ciertas tareas, hacer la compra o cuidar de tus hijos. Así que no dudes en expresar tus necesidades y aceptar su ayuda.

¿Qué pasa si tu estrés continúa?

Si aún sientes que no puedes sobrellevar o controlar tu estrés, debes consultar a tu médico o matrona. Están ahí para ayudar, así que no sientas que tienes que enfrentar esto solo.

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