El segundo trimestre del embarazo: aumento de peso y otros cambios

El segundo trimestre

El segundo trimestre del embarazo comienza en la semana 13 y dura hasta la semana 28. El segundo trimestre tiene variedad de molestias, pero los médicos lo consideran un período de menos náuseas y mayor energía.

¿Qué aumento de peso debo esperar en el segundo trimestre?

Al comienzo del segundo trimestre, el bebé pesa casi 43 gramos. Cuando llegues al final de este trimestre, pesará casi 1 kilo. Eso es mucho crecimiento en unos pocos meses. La tasa de crecimiento solo aumentará en el próximo trimestre.

El aumento de peso del bebé provocará un aumento de tu propio peso. Tu cuerpo seguirá aumentando el volumen de sangre y líquidos, lo que aumentará el peso. Pronto, comenzarás a sentir que el bebé se mueve.

La cantidad de peso que puedes esperar ganar durante el segundo trimestre variará según tu peso antes del embarazo. El médico debe calcular tu índice de masa corporal (IMC) al principio del embarazo. Según tu IMC, el médico puede estimar cuánto peso debes aumentar. Las recomendaciones generales son:

  • Bajo peso - un IMC por debajo de 18.5, debes aumentar de 12 a 18 kilos
  • Peso normal - IMC entre 18.5-24.9, debes aumentar de 11 a 16 kilos
  • Sobrepeso - IMC entre 25-29,9, debes aumentar de 7 a 11 kilos
  • Obesidad - IMC superior a 30, debes aumentar de 5 a 9 kilos

Si estuviste con muchos vómitos en el primer trimestre de embarazo, es posible que hayas perdido peso o que tu peso se haya mantenido igual. Puedes aumentar de peso en el segundo trimestre para compensar esta pérdida.

Tu médico te pesará y calculará el peso del bebé en cada visita mensual. Pregúntale si te preocupa que estés aumentando demasiado o muy poco peso.

¿Qué cambios en la piel debo esperar en el segundo trimestre?

El segundo trimestre puede provocar varios cambios en tu piel. Quizás te estés preguntando en este momento qué es normal y qué no. A continuación, se muestran algunos ejemplos de cambios comunes que ocurren durante el segundo trimestre.

  • Estrías

A medida que el vientre continúa expandiéndose durante el segundo trimestre, puedes comenzar a notar algunas estrías. Estas son áreas donde el abdomen está creciendo más rápido de lo que tu piel puede soportar. Como resultado, la piel se rasga levemente y se crean estrías. Lo más probable es que las vea en tu estómago y senos. Estas áreas se agrandan más durante el embarazo.

No todas las futuras mamás tendrán estrías, pero muchas sí. Una variedad de cremas afirma reducir las estrías, pero no se ha demostrado que lo hagan. Sin embargo, pueden hacer que sientas menos picazón. Evita el aumento de peso excesivo durante el segundo trimestre también puedes ayudar a reducir la incidencia de estrías. Habla con tu médico si te preocupa haber aumentado demasiado de peso.

Después de dar a luz, es muy probable que las estrías comiencen a desaparecer. Sin embargo, puede resultar difícil eliminarlos por completo.

  • Línea negra

La línea negra, o línea oscura, a menudo aparece en el segundo trimestre del embarazo, generalmente alrededor de los cinco meses. Esta es una línea oscura, generalmente marrón, que va desde el ombligo hasta la pelvis. Algunas mujeres también tienen la línea por encima del ombligo. La línea oscura es causada por la placenta que produce más hormonas. Estas son las mismas hormonas que también pueden causar melasma.

  • Melasma

El melasma también se conoce como la "máscara del embarazo". Es otro síntoma asociado con mayores cantidades de estrógeno y progesterona. Esto hace que el cuerpo produzca más melanina, un pigmento marrón. Además de la línea negra, también puedes notar parches de piel oscura o marrón en la cara.

El embarazo te vuelve especialmente sensible al sol. Debes usar protector solar alto antes de salir al aire libre. Esto puede evitar que el melasma empeore durante el embarazo. Los médicos no suelen recomendar el tratamiento del melasma. Para la mayoría de las mujeres, desaparece después del parto.

El médico puede recetarte medicamentos tópicos para aclarar las áreas pigmentadas si el melasma no desaparece después de dar a luz. Siempre habla con tu médico sobre la seguridad del uso de estos elementos tópicos y la lactancia.

¿Qué molestias debo esperar en el segundo trimestre?

Agregar unos cuantos kilos en tres meses puede provocar un aumento de la incomodidad, especialmente en la zona lumbar. El vientre en crecimiento también puede ejercer una presión adicional sobre la espalda.

Las formas de reducir el dolor lumbar relacionado con el segundo trimestre incluyen:

  • Dormir sobre el lado izquierdo con una almohada entre las piernas.
  • Evitar levantar objetos pesados.
  • Evitar los zapatos de tacón alto.
  • Sentarse en sillas de respaldo recto.
  • Mantener una buena postura siempre que sea posible.
  • Recibir masajes durante el embarazo.
  • Aplicar calor o frío en incrementos de 10 minutos en la espalda.

Dolor de ligamento redondo

El ligamento redondo sostiene el útero y se estira a medida que el útero crece. Los ligamentos se contraen de manera similar a los músculos. Cuando estos ligamentos se estiran por el embarazo, cualquier cosa que los haga contraerse rápidamente puede causar dolor. Las acciones que hacen que estos ligamentos se contraigan rápidamente incluyen:

  • Levantarse rápidamente.
  • Toser.
  • Reír.
  • Estornudar.

Cambiar de posición lentamente o flexionar las caderas antes de toser o estornudar puede aliviar este dolor. Solo debes sentir este dolor durante unos segundos. Acude al médico si este dolor es severo o si dura varios minutos.

Venas varicosas

El peso adicional también puede provocar dolor en las piernas y venas varicosas. El útero en crecimiento ejerce una presión adicional sobre una vena grande que viaja a las piernas, llamada vena cava. Cuando el útero presiona excesivamente la vena cava, se pueden formar venas varicosas. Estas son venas visibles en las piernas que a veces pueden hacer que estar de pie sea incómodo.

Las formas en que puedes aliviar las venas varicosas dolorosas incluyen:

  • Levantar las piernas siempre que sea posible.
  • Evitar dormir boca arriba, lo que ejerce una presión adicional sobre la vena cava.
  • Usar medias de soporte, que promueven el flujo de sangre desde los pies.
  • Evitar sentarse con las piernas cruzadas.
  • Estirar las piernas con frecuencia.

Siempre consulta con el médico para asegurarte de que no haya ninguna razón por la que no debas usar medias de soporte. Además, informa al médico si las venas varicosas te causan tanto dolor que te resulta difícil caminar.

Calambres en las piernas

Los calambres en las piernas son comunes durante el embarazo y a menudo ocurren durante la noche. Si desarrollas un calambre en la pierna, estira el músculo. Puedes prevenir futuros calambres al:

  • Mantenerte activa.
  • Beber muchos líquidos.
  • Estirar los músculos de la pantorrilla antes de acostarse.

Mareo

Durante el embarazo, los vasos sanguíneos se dilatan. Esto hace que la presión arterial baje. A veces, tu presión arterial puede bajar demasiado y puedes comenzar a sentirse mareada. Mantenerte hidratada y recostarse sobre el lado izquierdo puede ayudarte a controlar los mareos.

Sangrado de encías o nariz

El aumento de hormonas puede aumentar tu riesgo de sangrado durante el segundo trimestre. También tienes mucha más sangre fluyendo por su cuerpo. Como resultado, puedes experimentar un aumento del sangrado. Este sangrado puede ocurrir en la nariz debido a la inflamación de las vías respiratorias. También puede notar ronquidos y mayor congestión.

Las formas de aliviar o reducir las hemorragias nasales incluyen:

  • Evitar el humo.
  • Inhalar vapor de un vaporizador o ducha caliente.
  • Colocar toallas tibias y húmedas sobre la cara.

También puede notar algo de sangre en el cepillo de dientes cuando te cepillas. El aumento del volumen de sangre puede hacer que tus encías se vuelvan más blandas y vulnerables al sangrado. Es posible que desees utilizar un cepillo de dientes de cerdas más suaves durante el embarazo. Sin embargo, no renuncies a la rutina dental. El cepillado y el hilo dental siguen siendo vitales. Puedes hablar con tu dentista si te preocupa que tus encías estén sangrando demasiado.

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